¿Me gusta el look entero o solo una parte?
Empieza por la composición completa. Repite después la comparación cambiando solo labio, ojo, mejilla, cutis, ceja o acabado.
Estudio de maquillaje IA
Prueba maquillaje en una foto tuya con la app de maquillaje IA MaqAI. Compara looks completos o más de 20 categorías concretas en labios, ojos, cutis, contorno, cejas y acabado.

La ficha de decisión
Entra con una decisión, mantén la comparación controlada y sal con un lenguaje que puedas usar fuera de la pantalla.
Empieza por la composición completa. Repite después la comparación cambiando solo labio, ojo, mejilla, cutis, ceja o acabado.
Retrato, recorte y luz se quedan fijos. Menos variantes, más controladas, hacen más legibles el color, la colocación, la intensidad y el punto de atención.
Guarda el resultado más útil y nombra familia, profundidad, colocación y acabado antes de pasar a productos o técnica reales.
Cómo funciona
Usa un retrato nítido, de frente, con luz suave y neutra.
Prueba el rostro entero, aísla una categoría o describe un look propio.
Revisa el antes y después, nombra lo que funciona y guarda el resultado que merezca probarse.
Empieza con un look completo como clean girl, soft glam, bronze goddess, smoky eye, maquillaje de novia suave o editorial gráfico. Pasa después a categorías concretas: pintalabios, gloss, tinte, delineador, sombra de ojos, pestañas, colorete, contorno, bronceador, iluminador, cutis, cejas y acabado.
Un resultado de rostro entero te dice si la composición funciona. Una comparación por categoría te dice por qué. Usa las dos cuando quieras conservar el ambiente y cambiar labio, ojo, mejilla, cobertura o el grado de pulido.
Una imagen generada puede aclarar familia de color, profundidad, colocación, contraste, punto de atención y acabado. No puede decirte qué fórmula real oxida, se marca en las líneas, transfiere, da flashback o sienta bien en tu piel.
Traduce la imagen guardada a un lenguaje útil —un labial satinado en baya apagada, un rubor rosa suavemente elevado, un smoky compacto o una base luminosa— y prueba productos reales en las condiciones que importan.
Dónde se vuelve útil
Un resultado útil debería aclarar el look entero, aislar un detalle o darte una decisión de producto, técnica o rutina para probar a continuación.
Conserva el mismo retrato y coloca una opción llevable junto a otra más atrevida. El contraste revela más que una cuadrícula larga de looks casi idénticos.
Si el rostro entero se siente demasiado cargado, compara labios, delineador, colorete o acabado por separado. Así conservas el ambiente y cambias la parte que no te representa.
Guarda la familia, la profundidad, la colocación y el acabado que te gustan. Prueba después unas cuantas fórmulas reales, en lugar de buscar un color exacto leído de la pantalla.
Revisar con ojo crítico
Empieza por la lectura emocional: fresco, pulido, esculpido, romántico, gráfico o dramático. Comprueba después si el punto de atención, el equilibrio de color y la colocación sostienen esa impresión.
Fíjate dónde aterriza primero la mirada y si piel, ojos, mejillas y labios compiten o se sostienen entre sí.
Mira el ángulo del delineador, la dirección en la mejilla, el borde del labio y el asiento del iluminador. La colocación suele viajar mejor que un tono exacto.
Pregúntate qué suavizarías a luz de día, qué intensificarías para una ocasión o qué simplificarías según el tiempo y las herramientas que de verdad tienes.
Un plan de práctica repetible
Los looks completos sirven para descubrir un ambiente; las categorías concretas, para entender por qué funciona. Esta secuencia usa las dos sin convertir la sesión en una galería interminable.
Usa el mismo retrato sin maquillar o con maquillaje ligero. Elige direcciones con una diferencia clara de paleta, punto de atención o acabado, para que la primera reacción contenga contraste útil.
Cubre partes de la imagen mentalmente y pregunta si el acierto viene de la piel, la mejilla, el ojo, la ceja o el labio. Nombra la colocación, la relación de color, el borde y la intensidad responsables.
Deja el resto de la cara familiar. Prueba una variación creíble —borde de labio más suave, mejilla más alta, ojo más compacto o base menos luminosa— para confirmar que el rasgo sigue funcionando sin el styling generado alrededor.
Busca el comportamiento necesario, no un producto exacto inventado: cobertura, capacidad de difuminado, control de forma, acabado y aguante. Practica el ancla antes de reconstruir el rostro entero.
Guarda el original, el look completo preferido y la prueba de categoría aislada. Añade una frase que nombre el ancla y un límite —por ejemplo, luz de día, gafas, diez minutos de aplicación o largo aguante. Ese set de tres imágenes explica la inspiración y la parte que de verdad quieres usar.
Permiso antes de procesar
Tu retrato seleccionado se procesa solo después de que pidas una función de IA y aceptes el aviso de procesamiento de fotos que muestra MaqAI. El permiso de la cámara en directo es independiente de la generación a partir de foto.
Cómo trata MaqAI la privacidad →Conviene saber
Respuestas directas sobre la app, las vistas previas con IA, la privacidad y lo que puedes esperar.
Sí. MaqAI incluye looks completos y categorías sueltas para afinar labios, ojos, cutis, contorno y acabado.
Sí. En el flujo de looks propios describes una dirección —por ejemplo, maquillaje de novia suave, bronze goddess o un delineado editorial gráfico.
No. Una vista previa es una ayuda visual de planificación. El tono y el acabado reales dependen del producto, la luz, la piel, la cámara y la aplicación.
Pon Maquillaje en tu foto a trabajar
Usa Maquillaje en tu foto para comparar una dirección clara, quedarte con la parte que funciona y convertir el resultado en el siguiente paso práctico.